Morgana cayó sobre el sofá, Thomas la miraba con ojos amenazantes, hacía muchos años que no se veían las caras
- hace mucho que espero por este momento- hizo un pausa- verte con esos ojos abiertos, asustada, aterrorizada, sin saber que se te viene.
- a ti no te tengo miedo idiota- se puso de pie de un salto brusco- ni a ti ni a ninguno de tu pandilla de cobardes- comenzó a acercarse lentamente al hombre.
- mmmm parece que mis amiguitos te han estado dando problemas.
- aquí el único que da problemas eres tu Atwood, siempre los diste…
- tu problema es que esperabas que estuviese muerto y te equivocaste, todos se equivocaron, creyeron que eran capaz de matarme
- no te las des de grande, grande era Voldemort, tu no eres ni la sombra de él
- si tanto lo admirabas entonces para que lo mataste??- hizo una mueca burlesca- matar a tu propio padre, te creí capaz de muchas cosas, pero de eso no.
- El no era mi padre, que eso te quede claro, y tu y tus amiguitos, desaparecerán todos de una vez por todas, aunque tenga que morir para logarlo, entendiste??!!
- con amenazas no se ganan las batallas querida- el joven redujo aún mas el espacio entre los dos- se ganan con luchas, y cuando quieras nos enfrentamos en una, llevo años esperando poder deshacerme de tu jodida presencia Morgana.
- ya suenas como yo, cuando estábamos en el colegio, que graciosa la vida, apuesto que pasaste todos estos años escondido, acumulando odio hacia mi por la destrucción de tu amo, la desfiguración de tu rostro, la cojera de tu pierna, y lo más gracioso de todo , es que todo eso es solo culpa tuya y de nadie más por unirte al bando equivocado, por meterte con los que no te convenían, fuiste un estupido y ahora estas pagando, da lo mismo si estas vivo, matarte por segunda vez no me costara mucho, tu lo sabes, antes tenia sentimientos por ti….amor por así decirlo, ahora lo único que queda es odio por tu maldita existencia, lamento que tu cara no esté aún mas deforme de lo que ya está, pero no me preocupo, me encargare de matarte y de que ni siquiera tu madre te reconozca mal nacido, ahora lárgate de mi casa, antes de que te saque lo poco y nada que te queda de nariz.
- siempre me pregunté como haces para decir tantas cosas en tan poco tiempo y sin ahogarte…- me voy, solo quería pasarte a saludar, no preguntes como conseguí tu dirección, mal que mal llevaba tanto tiempo de muerto, que quien se preocupa si los muertos espían o siguen gente desde sus trabajos, de verdad creí que serías una rival mas poderosa, pero me equivoqué, te vas solo en palabras, nunca te diste cuenta como te seguí por más de seis meses, que pena, una lastima realmente, de verdad, ojala que los del ministerio no se enteren podrían quitarte tu trabajo- se acercó a la chica y la besó fugazmente en los labios, luego de esto desapareció.
Morgana hervía en rabia, botó todo lo que estaba sobre la mesa del teléfono antes de desaparecer rumbo al ministerio; cuando llegó al Departamento de Aurores, estaban todos esperándola.
- lamento la demora, tuve un pequeño inconveniente con cierto pariente del Jorobado de Notredame.
al parecer nadie entendió, pero la joven haciendo caso omiso a las caras de duda de todos, se sentó en una de las sillas que había en la habitación y comenzó a hablar
- Bueno, efectivamente quacimodo Atwood es el que está cargo de nuestros amiguitos destructores de hogares muggles, conté con su presencia segundos antes de que Jillian abandonara mi departamento, tiene la cara deformada, ni Ojoloco Mody tenia tan poca nariz, está cojo, y eso es todo lo que se, aparte de que parece que se ha ejercitado, no me informó nada de sus planes de conquista.
- por lo que nosotros supinos- dijo uno de los más jóvenes- lo que quiere es vengar la muerte de su amo, por lo tanto, lo que quiere es deshacerse de usted señorita Morgana.
- si, lo sé, creo que el también lo mencionó en alguna parte de nuestra amena charla, lo que debemos hacer, es inmediatamente alertar ala población, no quiero más muertos ni heridos, así que Martin, encárgate de avisar al Profeta apara que se publique lo de los ataque y todo eso, yo iré a hablar con el primer ministro muggle, no es mucho lo que nuestro querido ministro está haciendo, así que no me queda de otra, necesitamos encontrar algo que nos ayude a deshacernos rápido de los hombres lobo que están usando, se que no son más de diez, pero con ellos tenemos bastantes problemas, los expertos en licántropos por favor que vean una manera de deshacernos de ellos o de unirlos a nuestro bando, no podemos contar con que los vampiros los ataquen, porque gracias ala poética exterminio de vampiros no nos quieren ver ni en pintura.
- Señorita Morgana, que hacemos con Atwood si alguno de nosotros lo encuentra y logra capturarlo?
- lo traen, lo quiero vivo, de el me encargo yo.
Terminada la reunión todos marcharon a realizar sus respectivas tareas, y lo que no tenían tarea asignada por el momento pudieron ir a descansar, Morgana se fue a su departamento, con la firme decisión de visitar la antigua mansión de sus tíos, cuando llegó a ella, metió toda su ropa en la maleta, tomo todo lo que necesitaba y se marchó del departamento.
Supuso que Thomas al no encontrarla en el departamento sabría donde buscarla, ya que cada vez que se encontraba en dificultad, se iba de visita a la casa que sus tíos le habían dejado, allí estaría lista para defenderse, aunque no creía que Atwood se atreviera a atacarla solo, sabiendo de lo que ella era capaz, mal que mal había matado al mago oscuro más poderoso de los últimos tiempos.
luego de poner todo en orden en la Mansión Malfoy, se fue a dormir a su antigua habitación, no sin antes visitar la alcoba de su primo, vio que todo estaba tal cual ella lo había dejado la ultima vez, luego de mirar la foto de los dos sobre la mesa de noche, se fue a dormir.
Comenzó a soñar, pero su sueño parecía más recuerdo que sueño en si. Estaba en Hogwarts, su lugar favorito en toda la tierra, sentada bajo la sombra de aquel árbol que estaba en la orilla del Lago, con Thomas, ambos miraban el atardecer, debían tener unos dieciséis años, ella tenía la cabeza apoyada en el hombro del muchacho y este le hablaba pausadamente sobre las cosas que harían juntos cuando salieran del colegio, donde vivirían, cuantos hijos tendrían luego de casarse, la joven se separaba un poco de él, éste giraba la cabeza para quedar mirándose de frente y cuando iban a besarse la imagen cambió, y Morgana se vio en medio de un campo de batalla con tres años más en el cuerpo, lanzando maleficios a diestra y siniestra, intentado deshacerse de la mayor cantidad de mortífagos posibles. Entre los cuerpos de los muertos vio el rostro de Thomas, desfigurado y sangrante, giró su cabeza, para apartar de ella esa visión y se vio peleando con Voldemort, notó que por el rabillo del ojo alguien escapaba al bosque, cuando observó con detención, noto que era Thomas quien escapaba en medio de un mar de sangre que brotaba de su cara.
Despertó de sobre salto, ahí estaba la respuesta, por eso siempre tuvo el presentimiento, o la idea de que algo que ella creía respecto de Atwood, no era completamente cierto, eso era, ella lo vio escapar, pero como estaba más preocupada de matar a Voldemort, no vio como Thomas escapaba aún con vida, se reprochó por ello, miró por la ventana y vio que no estaba en Hogwarts, que no tenía diecinueve años, y que Voldemort estaba más que muerto, recordó que Thomas antes de desaparecer de su departamento la había besado en los labios, quedó ensimismada por unos instantes, mirando por la ventana, recordando lo que podrían haber hacho juntos de no ser porque Thomas había tomado otro camino, se lamentó de no haberse dado cuenta de cómo él había cambiado, quiso volver a esa tarde junto al lago, cuando los planes que hacían se veían reales, y no solo quimeras, que el viento se había llevado
- hace mucho que espero por este momento- hizo un pausa- verte con esos ojos abiertos, asustada, aterrorizada, sin saber que se te viene.
- a ti no te tengo miedo idiota- se puso de pie de un salto brusco- ni a ti ni a ninguno de tu pandilla de cobardes- comenzó a acercarse lentamente al hombre.
- mmmm parece que mis amiguitos te han estado dando problemas.
- aquí el único que da problemas eres tu Atwood, siempre los diste…
- tu problema es que esperabas que estuviese muerto y te equivocaste, todos se equivocaron, creyeron que eran capaz de matarme
- no te las des de grande, grande era Voldemort, tu no eres ni la sombra de él
- si tanto lo admirabas entonces para que lo mataste??- hizo una mueca burlesca- matar a tu propio padre, te creí capaz de muchas cosas, pero de eso no.
- El no era mi padre, que eso te quede claro, y tu y tus amiguitos, desaparecerán todos de una vez por todas, aunque tenga que morir para logarlo, entendiste??!!
- con amenazas no se ganan las batallas querida- el joven redujo aún mas el espacio entre los dos- se ganan con luchas, y cuando quieras nos enfrentamos en una, llevo años esperando poder deshacerme de tu jodida presencia Morgana.
- ya suenas como yo, cuando estábamos en el colegio, que graciosa la vida, apuesto que pasaste todos estos años escondido, acumulando odio hacia mi por la destrucción de tu amo, la desfiguración de tu rostro, la cojera de tu pierna, y lo más gracioso de todo , es que todo eso es solo culpa tuya y de nadie más por unirte al bando equivocado, por meterte con los que no te convenían, fuiste un estupido y ahora estas pagando, da lo mismo si estas vivo, matarte por segunda vez no me costara mucho, tu lo sabes, antes tenia sentimientos por ti….amor por así decirlo, ahora lo único que queda es odio por tu maldita existencia, lamento que tu cara no esté aún mas deforme de lo que ya está, pero no me preocupo, me encargare de matarte y de que ni siquiera tu madre te reconozca mal nacido, ahora lárgate de mi casa, antes de que te saque lo poco y nada que te queda de nariz.
- siempre me pregunté como haces para decir tantas cosas en tan poco tiempo y sin ahogarte…- me voy, solo quería pasarte a saludar, no preguntes como conseguí tu dirección, mal que mal llevaba tanto tiempo de muerto, que quien se preocupa si los muertos espían o siguen gente desde sus trabajos, de verdad creí que serías una rival mas poderosa, pero me equivoqué, te vas solo en palabras, nunca te diste cuenta como te seguí por más de seis meses, que pena, una lastima realmente, de verdad, ojala que los del ministerio no se enteren podrían quitarte tu trabajo- se acercó a la chica y la besó fugazmente en los labios, luego de esto desapareció.
Morgana hervía en rabia, botó todo lo que estaba sobre la mesa del teléfono antes de desaparecer rumbo al ministerio; cuando llegó al Departamento de Aurores, estaban todos esperándola.
- lamento la demora, tuve un pequeño inconveniente con cierto pariente del Jorobado de Notredame.
al parecer nadie entendió, pero la joven haciendo caso omiso a las caras de duda de todos, se sentó en una de las sillas que había en la habitación y comenzó a hablar
- Bueno, efectivamente quacimodo Atwood es el que está cargo de nuestros amiguitos destructores de hogares muggles, conté con su presencia segundos antes de que Jillian abandonara mi departamento, tiene la cara deformada, ni Ojoloco Mody tenia tan poca nariz, está cojo, y eso es todo lo que se, aparte de que parece que se ha ejercitado, no me informó nada de sus planes de conquista.
- por lo que nosotros supinos- dijo uno de los más jóvenes- lo que quiere es vengar la muerte de su amo, por lo tanto, lo que quiere es deshacerse de usted señorita Morgana.
- si, lo sé, creo que el también lo mencionó en alguna parte de nuestra amena charla, lo que debemos hacer, es inmediatamente alertar ala población, no quiero más muertos ni heridos, así que Martin, encárgate de avisar al Profeta apara que se publique lo de los ataque y todo eso, yo iré a hablar con el primer ministro muggle, no es mucho lo que nuestro querido ministro está haciendo, así que no me queda de otra, necesitamos encontrar algo que nos ayude a deshacernos rápido de los hombres lobo que están usando, se que no son más de diez, pero con ellos tenemos bastantes problemas, los expertos en licántropos por favor que vean una manera de deshacernos de ellos o de unirlos a nuestro bando, no podemos contar con que los vampiros los ataquen, porque gracias ala poética exterminio de vampiros no nos quieren ver ni en pintura.
- Señorita Morgana, que hacemos con Atwood si alguno de nosotros lo encuentra y logra capturarlo?
- lo traen, lo quiero vivo, de el me encargo yo.
Terminada la reunión todos marcharon a realizar sus respectivas tareas, y lo que no tenían tarea asignada por el momento pudieron ir a descansar, Morgana se fue a su departamento, con la firme decisión de visitar la antigua mansión de sus tíos, cuando llegó a ella, metió toda su ropa en la maleta, tomo todo lo que necesitaba y se marchó del departamento.
Supuso que Thomas al no encontrarla en el departamento sabría donde buscarla, ya que cada vez que se encontraba en dificultad, se iba de visita a la casa que sus tíos le habían dejado, allí estaría lista para defenderse, aunque no creía que Atwood se atreviera a atacarla solo, sabiendo de lo que ella era capaz, mal que mal había matado al mago oscuro más poderoso de los últimos tiempos.
luego de poner todo en orden en la Mansión Malfoy, se fue a dormir a su antigua habitación, no sin antes visitar la alcoba de su primo, vio que todo estaba tal cual ella lo había dejado la ultima vez, luego de mirar la foto de los dos sobre la mesa de noche, se fue a dormir.
Comenzó a soñar, pero su sueño parecía más recuerdo que sueño en si. Estaba en Hogwarts, su lugar favorito en toda la tierra, sentada bajo la sombra de aquel árbol que estaba en la orilla del Lago, con Thomas, ambos miraban el atardecer, debían tener unos dieciséis años, ella tenía la cabeza apoyada en el hombro del muchacho y este le hablaba pausadamente sobre las cosas que harían juntos cuando salieran del colegio, donde vivirían, cuantos hijos tendrían luego de casarse, la joven se separaba un poco de él, éste giraba la cabeza para quedar mirándose de frente y cuando iban a besarse la imagen cambió, y Morgana se vio en medio de un campo de batalla con tres años más en el cuerpo, lanzando maleficios a diestra y siniestra, intentado deshacerse de la mayor cantidad de mortífagos posibles. Entre los cuerpos de los muertos vio el rostro de Thomas, desfigurado y sangrante, giró su cabeza, para apartar de ella esa visión y se vio peleando con Voldemort, notó que por el rabillo del ojo alguien escapaba al bosque, cuando observó con detención, noto que era Thomas quien escapaba en medio de un mar de sangre que brotaba de su cara.
Despertó de sobre salto, ahí estaba la respuesta, por eso siempre tuvo el presentimiento, o la idea de que algo que ella creía respecto de Atwood, no era completamente cierto, eso era, ella lo vio escapar, pero como estaba más preocupada de matar a Voldemort, no vio como Thomas escapaba aún con vida, se reprochó por ello, miró por la ventana y vio que no estaba en Hogwarts, que no tenía diecinueve años, y que Voldemort estaba más que muerto, recordó que Thomas antes de desaparecer de su departamento la había besado en los labios, quedó ensimismada por unos instantes, mirando por la ventana, recordando lo que podrían haber hacho juntos de no ser porque Thomas había tomado otro camino, se lamentó de no haberse dado cuenta de cómo él había cambiado, quiso volver a esa tarde junto al lago, cuando los planes que hacían se veían reales, y no solo quimeras, que el viento se había llevado
1 comentario:
oooooola
loka vi to2 rel parrafo y ya me dio lata leerlo pero ta piola tu blogg
xauuus BeSoZzZ
_PaLoMo_
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